Las estructuras o las formas musicales de canciones en la música popular
son típicamente seccionales, es decir, están constituidas por
secciones, repitiendo formas o estructuras, como la forma de estrofas.
Otras formas comunes incluyen la forma de treinta y dos compases, la forma de estrofa-estribillo y el blues de doce compases. En la música popular no suele usarse música diferente para cada estrofa.
La estrofa y el estribillo son considerados los elementos primarios
de la canción popular. Todas las estrofas, por lo general, tienen la
misma melodía (posiblemente con algunas modificaciones leves), pero las
letras suelen cambiar para cada una de ellas. El estribillo suele tener
una frase melódica y un verso clave cuya letra se repite cada cierto
tiempo a lo largo de la canción. Las canciones pop pueden tener una
introducción y coda, pero estos elementos no son esenciales para la
mayor parte de canciones. Las canciones pop que usan estrofas y
estribillos a menudo tienen un puente que, como su nombre sugiere, es
una sección que une o conecta estrofa y estribillo en uno o varios
puntos en la canción; por lo general el punte principal de la canción
(el más largo) está ubicado pasada la mitad de la canción, después que
se repite el estribillo por segunda vez.
La estrofa y el estribillo por lo general se repiten por toda la
canción aunque el puente, el introducción y la coda suelen usarse una
sola vez. Algunas canciones pop pueden tener una sección de solo,
en particular en rock o blues. Durante la sección de solo uno o varios
instrumentos tocan una línea melódica que puede ser la melodía usada por
el cantante, o, en la música influida por el blues o el jazz,
improvisada sobre la progresión de acordes.
EL Lenguaje entendido como proceso de
comunicación de un mensaje entre dos sujetos hablantes, al menos siendo
el uno emisor, y el otro, el destinatario o receptor. Ahora bien, cada
sujeto hablante es tanto emisor como destinatario de su propio mensaje
puesto que es capaz de emitir un mensaje decodificándolo al mismo
tiempo, y puesto que no emite nada que, en un principio no pueda
decodificar, tambien hablaremos del dialogo, las funciones de la
comunicación y los factores de la comunicación.
El circuito de la comunicacion
La idea básica es un emisor personalizado (en este caso, yo mismo), un
receptor único (en este preciso instante, usted). El primero, entonces,
envía al segundo lo que se conoce como mensaje (el esto), por un canal
(electrónico, virtual, como se prefiera decirle, o como esté mejor
llamarlo), por medio de un código (el castellano rioplatense formal, de
acuerdo a lo que tengo casi como verdad indiscutible) y teniendo en
cuenta un referente (que en este caso sería justamente el mismo sistema
de la comunicación, por lo que estaríamos haciendo algo así como
metalenguaje). Pero claro, no es tanto ni tampoco es tan poco. Digamos
que es una cuestión de silencios. De gestualidades y paratextos
(dependiendo de dónde estemos parados; un pasillo, una puerta de baño,
un entrepáginas). De esos intersticios modificadores directos no sólo de
capacidades (de uno y otro lado, por supuesto), sino también de
estados, de movimientos, de deseos que son tantos ocultos como
animalmente visibles (repito, en algunos casos tal vez). De psiquis o
factores sociales que intervienen haciendo crack en los huesos expuestos
de un esqueleto lingüístico que hace demasiado tiempo que se mantiene
en pie. Inconmovible a los cambios externos que por años y años en
breves tiempos le amarillearon los retazos de piel podrida que se le
aquietaban enrededor de los ojos secos. Y entonces (que parece temporal
pero es causal, de consecuencias discursivas), el ahora. El momento
preciso, el segundo en cámara lenta donde la palabra resfala de la
lengua, escapándose con violencia de la más o menos cuidada cárcel ósea.
Que surge escupiéndose como proyectil (ese asesino nunca culpado ni por
ley ni por retórica ni por costumbre) y se presenta a escena aminorando
respuestas con un quiebre de sobrero. Saliendo a escena y comentando
detrás de cualquier máscara posible que al fin y al cabo nada es norma, y
que todo es uso. Y a usar vamos. Haciendo lo que tal vez mejor sepamos
hacer, aunque a veces le esquivemos un poco el bulto.
El
diálogo es una modalidad del discurso oral y escrito que se da en la
comunicación entre un emisor y un receptor que interactúan. También se
usa como tipología textual en lingüística y en literatura cuando
aparecen dos personajes que usan el discurso diégetico llamados
interlocutores. En este sentido constituye la forma literaria propia del
género literario dramático y, como tal, se divide en parlamentos o
peroraciones entre personajes que se dirigen mutuamente la palabra. El
diálogo consiste en presentar una conversación sostenida entre dos o
más interlocutores. El diálogo se emplea en los subgéneros literarios,
tales como: La novela, el cuento, la fábula, teatro o poesía. Un buen
diálogo nos permite definir el carácter de los personajes. La palabra
revela intenciones, estados de ánimo, en definitiva, lo que no se puede
ver y en ello radica su importancia. El diálogo exige un gran
esfuerzo de creación ya que obliga a penetrar en el pensamiento del
personaje. Ejemplo: "Edipo Rey" de Sófocles
La solicitud inicia el trámite de una acción no contenciosa.
Puede ser entregada personalmente por el interesado, por intermedio de
otra persona o remitida vía fax o por correo, en este último caso, como
“correspondencia certificada”. Al enviarse por correo, debe ser
depositada antes del vencimiento del plazo establecido para su
presentación. Si la solicitud llega a su destino después del plazo
fijado para su entrega, se toma en cuenta como si hubiera sido
presentada la fecha de su depósito en el correo, lo que se prueba con el
respectivo comprobante de recepción del correo o su certificación.
A veces la solicitud se presenta acompañada de los
requisitos que exigen las instituciones para tratar o entender el pedido
formulamos. Por ejemplo, cuando se solicita certificado de estudios hay
que adjuntar el recibo del pago que se ha efectuado por este concepto.
Dichos requisitos pueden ser certificados, constancias, recibos,
fotografías, fichas, declaraciones juradas, el “currículum vitae” del
interesado,etc.Los documentos que se acompañan a la solicitud debe
presentarse debidamente ordenados (en el orden en que lo
exigen),numerados y engrapados ,o colocados en un fólder para que no se
pierdan o confunda.
Si en el curso del tratamiento de la solicitud, se
advierte que el solicitante no ha cumplido con todos los requisitos
necesarios para la atención de su pedido, la autoridad podrá
notificarlo, de oficio, para que subsane tal omisión en un aplazo
prudencial. -PARTES DE UNA SOLICITUD La solicitud es un documento que tiene una estructura muy peculiar y son: 1.-Sumilla: es el resumen del pedido. Se escribe en la parte
superior derecha del papel. La sumilla es importante por en muchas cosas
se evita la lectura de todo el contenido de la solicitud.
Ejemplos: SOLICITO: Examen de subsanación
SOLICITO: Certificado de Estudios de 5to año “A”(…)
2.-Destinatario: Es la persona o entidad a quien se dirige la solicitud, debe escribirse después de la sumilla y todo en mayúscula.
Ejemplos: SEÑOR DIRECTOR DEL COLEGIO…
SEÑOR ALCALDE PROVINCIAL DE… 3.-Iniciales de tratamiento y cargo de la autoridad
Ejemplo: Señor Director (SD)
Señor Alcalde ( SA) 4. Presentación del solicitante: datos o referencias personales, tales como
a) Nombres y apellidos completos
b) Ciudadanía
c) Edad
d) DNI (documento nacional de identidad)
e) domicilio.
En esta parte termina con una expresión de cortesía.
Ejemplo
Patricia Gonzales Pacheco, peruana, de 23 años de edad, con DNI N°
26639848, domiciliada en el Jr..Alfonso Ugarte N° 298, Cajamarca, a
usted con toda consideración expongo lo siguiente: 5.-El texto, cuerpo o petición: Es el asunto argumentativo que consta de dos partes:
a) La parte considerativa en la que se hace referencia del motivo a los dispositivos legales vigentes por los que se solicita.
b) La petición correspondiente que se afianza con la inclusión de los documentos requeridos para tal efecto.
Ejemplo:
Que deseando continuar mis estudios, solicito se digne autorizar se
me otorgue mi certificado de estudios del 5to año “A” cursado y probado
en………para el efecto, acompaño el recibo de pago en tesorería y las
fotografías correspondientes. 6.-La despedida o conclusión: Llamado también pie. Consta de dos partes:
a) Menciona lo expuesto en la solicitud
Ejemplos:
Por lo expuesto:
Por tanto:
b) Son expresiones de agradecimiento por la atención que se dé al documento y se termina haciendo mención a la justicia.
Ejemplo:
A usted suplico atender a mi solicitud por ser de justicia. 7.-Lugar y fecha.Se escribe al pie de la despedida y en la parte central a la derecha: 8.-Firma.
Era su primera noche en
el hospital. El bebé dormía en la cuna junto a ella. Había sido un parto
difícil, aunque al final todo salió bien. La trasladaron a la sala de
maternidad y allí le enseñaron a dar el pecho. Términos que eran
totalmente nuevos para ella, como “meconio” o “calostro”, se le hicieron
habituales en cuestión de minutos. Y a eso de las diez de la noche,
luego de llorar durante casi todo el día, el bebé se durmió. “Ahora
descanse, porque mañana será peor”, le sonrió la enfermera. Apagó la luz
y se fue. Luisa quedó pensando en la oscuridad, meciendo de vez en
cuando la cuna. Pensaba en el padre ausente, y en cómo diablos haría
para arreglárselas sola con el bebé. Porque el padre, apenas un chico
que acababa de terminar la secundaria, al igual que ella, no tenía
intenciones de volver. “Mañana será otro día”, pensó la joven madre,
cerrando los ojos.
Se despertó en mitad
de la noche, sobresaltada. Había un ruido del otro lado de la puerta.
Un ruido como si alguien en el pasillo caminara y jadeara como un perro.
Las pisadas iban y venían, iban y venían. Y ese jadeo. ¿Realmente era
un jadeo? Era como una respiración agitada y superficial. El niño a su
lado se removió inquieto, y la madre lo meció hasta calmarlo. Tomó el
teléfono y discó el número de enfermería.
-¿Sí?- respondió una voz adormilada del otro lado.
-Hola, soy Luisa
Machado, de la sala 122- susurró la chica, para no despertar al bebé-.
Hay un ruido del otro lado de la puerta… no me deja dormir.
-¿Un ruido?- pareció despabilarse la enfermera-. ¿Un ruido como qué?
-Parece que alguien camina. Va y viene por el pasillo. Y respira de una forma rara. Como un… jadeo.
-Oh, Dios- dijo la
enfermera a través del teléfono. Se escuchó un clic y al cabo de unos
segundos una nueva voz, esta vez más autoritaria, habló con evidente
urgencia:
- ¿Señora Machado?
-Sí, estoy aquí. ¿Qué…
-Soy la jefa de enfermería. No salga de la habitación. Por lo que más quiera, no salga.
-¿Me quiere decir qué es lo que está pasando?- alzó un poco la voz Luisa, ahora asustada.
-¿Tiene a su bebé ahí?
-Está aquí conmigo, claro.
-Abrácelo. Abrácelo con todas sus fuerzas.
-Es una broma, ¿no?
-No es una broma. Hay algo peligroso ahí afuera. Pensamos que no volvería, pero nos equivocamos.
-¿Algo peligroso?-
Luisa se incorporó de la cama y miró hacia la puerta cerrada-. Entonces
llame a la policía. Y vengan. Ayúdenme…
-No podemos- dijo la enfermera-. Nosotras también corremos peligro.
-¿Quién es, por Dios?
-Es…
La puerta de repente
comenzó a sacudirse. Parecía que alguien, con una fuerza sobrehumana, la
golpeaba sin cesar. La respiración se había transformado en una especie
de pavoroso grito de hiena, que resonó y se hizo eco en las
profundidades del corredor. El bebé de inmediato se despertó y comenzó a
llorar, sacudiendo los bracitos con violencia.
-¡Está golpeando la puerta!- gritó Luisa.
-¡No abra!- le dijo
la aterrorizada enfermera a través del teléfono- ¡No abra y abrace a su
bebé! ¡Abrácelo ANTES DE QUE LO LLEVE!
Luisa no dudó un
instante. Ni siquiera pensó en las escalofriantes palabras de la
enfermera. Se puso el bebé en el pecho y enseguida la puerta se abrió
con un golpazo. Una mujer, vestida de enfermera, entró arrastrándose
como una serpiente. El uniforme estaba por completo manchado de rojo, la
sangre goteaba y manchaba los mosaicos encerados. Tenía el cuerpo
doblado y caminaba apoyada en sus brazos, porque no tenía piernas. Miró
hacia uno y otro lado y luego comenzó a trepar por la cuna del bebé. Sus
ojos eran ciegos y una lengua bífida asomaba entre sus labios. Luisa
se paró sobre la cama, con el niño en brazos, y saltó por encima de la
cosa. La enfermera de inmediato se dio vuelta y trató de agarrarla en el
aire, pero falló por muy poco. Luisa salió corriendo de la habitación.
Miró hacia atrás. La aparición iba tras ella, arrastrando el cuerpo por
el pasillo. Sus brazos eran esqueléticos y largos y parecían las patas
de una araña. Luisa llegó al final del pasillo y, aún abrazando al bebé,
abandonó el hospital.
Caminó unas cuadras y luego se sentó en una parada de colectivo,
meciendo al niño. No sabía dónde ir. La noche era fría y la chica
envolvió al bebé con una manta para protegerlo. Al rato, su celular
comenzó a llamar.
-¿Luisa?- era la voz de la enfermera, que parecía muy preocupada-. ¿Dónde rayos se metió, Luisa? ¿El bebé está bien?
-Abandoné el
hospital. No me van a obligar a volver con esa cosa dando vueltas por
ahí- sollozó la chica- ¿Me quiere decir qué diablos era eso?
-No lo sabemos-
explicó la enfermera, luego de una pausa-. El hospital es antiguo, y
cuando nosotras llegamos, ella ya estaba aquí. Pensábamos que era una
leyenda, hasta que un día, hace diez años, la vimos. Cinco niños
murieron esa noche, y uno desapareció.
-¿Es un fantasma?
-Es algo peor. Los fantasmas son sólo visiones. Esto es algo… demoníaco. Escuche, Luisa…
-No pienso regresar
ahí, si es lo que se propone- dijo la chica, titiritando de frío. En ese
momento pasó un autobús, casi vacío, aunque Luisa no hizo esfuerzo
alguno en detenerlo. ¿Para qué? El viaje tarde o temprano terminaría.
-Escuche, Luisa,
porque esto es muy importante- insistió la enfermera-. Debe cuidar de su
bebé las veinticuatro horas del día, porque en cuanto se descuide esa
cosa regresará y se lo llevará. Cuando elige un bebé, no descansa hasta
obtenerlo. Así ha ocurrido siempre. De nada servirá huir, ella la
seguirá a donde quiera que vaya. ¿Tiene alguien que cuide del bebé,
además de usted?
-Yo…- dijo Luisa,
recordando al padre lejano, y a sus propios padres muertos hacía tiempo.
Sabía que estaba sola en el mundo. Tampoco tenía dinero para pagar una
niñera-. Lo cuidaré yo misma. No dormiré nunca.
-Eso es imposible, Luisa. Tarde o temprano tendrá que hacerlo. Y entonces…
-No dormiré nunca- repitió la mujer, con decisión.
-Luisa… que Dios la bendiga, Luisa. A usted y al bebé. Ojalá pudiéramos ayudarla…
La chica cortó. Miró a su bebé, dormido bajo la mantita de lana, y acarició su mejilla sonrosada y tibia.
-No dormiré nunca,
Santi- le prometió al chico, y unas lágrimas calientes triplicaron su
visión y le corrieron mejilla abajo- Nunca. Te protegeré. Lo juro por
Dios.
Dice la leyenda que
Luisa jamás volvió a dormir. Día tras día, noche tras noche, la chica
heroicamente cuidó de su bebé, hasta que éste se hizo mayor y la
enfermera nocturna lo dejó en paz. Recién ahí Luisa, convertida en una
anciana decrépita pese a que contaba con treinta y dos años, pudo cerrar
los ojos y dormir un poco, abrazada fuertemente al niño, y con una
lágrima de cansancio, o quizás de alegría, resbalando por sus arrugadas
mejillas.
Un cuento es una narración breve de hechos imaginarios,
que presenta un grupo reducido de personajes y apela a la economía de
recursos narrativos para desarrollar un argumento no demasiado complejo.
El terror, por su parte, es el sentimiento más intenso demiedo,
donde el individuo ya no puede pensar de forma racional. El terror
puede generar sudoración fría, la parálisis de los músculos y hasta la
muerte por paro cardíaco. Un cuento de terror, por lo tanto, es un relato
literario que intenta generar sentimientos de miedo en el lector. Para
esto presenta historias vinculadas a las temáticas más atemorizantes
para los seres humanos, como la muerte, las enfermedades, los crímenes, las catástrofes naturales, los espíritus y las bestias sobrenaturales.
Con el nombre de comillas se designan varios signos ortográficos que tienen diversas funciones. Véase también comillas simples.
En español se utilizan diferentes tipos de comillas: las españolas, las inglesas y las simples.
Índice
Comillas españolas (« »):
Las comillas españolas, también llamadas «latinas» o «angulares», son
las que recomienda la RAE, a pesar de la popularidad de las comillas
inglesas. Por tanto, en un texto impreso se utilizarán las comillas
españolas en primer lugar; en segunda instancia, las comillas inglesas; y
en último lugar, las comillas simples («“‘’”»):
Respecto al nombre que se le debe dar a este tipo de comillas (« »), no existe una respuesta unánime:
Se ha llegado a decir que el nombre de «comillas angulares»
podría no ser del todo apropiado si consideramos que existen fuentes
tipográficas donde estas comillas son curvas, algo así como dos pequeños
paréntesis [1].
Para evitar este problema, Ramos Martínez (en su libro Corrección de pruebas tipográficas) llama «comillas españolas» a las comillas angulares; y «francesas», a las que son curvas.
Sin embargo, en algunos escritos (por ejemplo, en el Diccionario de edición, tipografía y artes gráficas)
a las comillas españolas se las denomina «comillas francesas», puesto
que afirman que se emplearon por primera vez en Francia, probablemente
como una estilización de las inglesas).
Otra hipótesis es que se trata de una duplicación del signo antilambda (< >).
Una más indica que lo correcto para estas comillas es llamarlas
francesas, en honor a quien se cree que las inventó: Guillaume Le Blé,
tipógrafo del siglo XVI. A favor de esta versión se encuentra el hecho
de que durante algún tiempo dichas comillas fueron llamadas guillemets, precisamente en referencia al nombre de su creador.
Comillas inglesas (“ ”):
Reciben, además, el nombre de «comillas dobles».
Su uso no es universal. Algunos manuales de estilo
(particularmente ingleses, como el de Oxford) prefieren las comillas
simples (‘ ’), abogando que con ellas se evitan los «huecos amplios» que
dejan las comillas dobles bajo ellas, lo cual puede restar fluidez en
la lectura. Este problema no se da con las comillas españolas o
angulares (« »).
Comillas rectas dobles (" "):
Son una variante de las inglesas, procedentes de la mecanografía. No tienen curva, sino que son completamente rectas.