miércoles, 12 de marzo de 2014

LA CANCION

 LA CANCION

Las estructuras o las formas musicales de canciones en la música popular son típicamente seccionales, es decir, están constituidas por secciones, repitiendo formas o estructuras, como la forma de estrofas. Otras formas comunes incluyen la forma de treinta y dos compases, la forma de estrofa-estribillo y el blues de doce compases. En la música popular no suele usarse música diferente para cada estrofa.

La estrofa y el estribillo son considerados los elementos primarios de la canción popular. Todas las estrofas, por lo general, tienen la misma melodía (posiblemente con algunas modificaciones leves), pero las letras suelen cambiar para cada una de ellas. El estribillo suele tener una frase melódica y un verso clave cuya letra se repite cada cierto tiempo a lo largo de la canción. Las canciones pop pueden tener una introducción y coda, pero estos elementos no son esenciales para la mayor parte de canciones. Las canciones pop que usan estrofas y estribillos a menudo tienen un puente que, como su nombre sugiere, es una sección que une o conecta estrofa y estribillo en uno o varios puntos en la canción; por lo general el punte principal de la canción (el más largo) está ubicado pasada la mitad de la canción, después que se repite el estribillo por segunda vez.

La estrofa y el estribillo por lo general se repiten por toda la canción aunque el puente, el introducción y la coda suelen usarse una sola vez. Algunas canciones pop pueden tener una sección de solo, en particular en rock o blues. Durante la sección de solo uno o varios instrumentos tocan una línea melódica que puede ser la melodía usada por el cantante, o, en la música influida por el blues o el jazz, improvisada sobre la progresión de acordes.

YO NACI AQUI
autor Juan fernando Velasco

martes, 21 de enero de 2014

La Comunicación Pelicula El Circo de Cantinflas


El Circuito De La Comunicación

jueves, 2 de enero de 2014

La solicitud

La solicitud

La solicitud  inicia el trámite de una acción no contenciosa. Puede ser entregada personalmente por el interesado, por intermedio de otra persona o remitida vía fax o por correo, en este último caso, como “correspondencia certificada”. Al enviarse por correo, debe ser depositada antes del vencimiento del plazo establecido para su presentación. Si la solicitud llega a su destino después del plazo fijado para su entrega, se toma en cuenta como si hubiera sido presentada la fecha de su depósito en el correo, lo que se prueba con el respectivo comprobante de recepción del correo o su certificación.
A veces la solicitud se presenta acompañada de los requisitos que exigen las instituciones para tratar o entender el pedido formulamos. Por ejemplo, cuando se solicita certificado de estudios hay que adjuntar el recibo del pago que se ha efectuado por este concepto. Dichos requisitos pueden ser certificados, constancias, recibos, fotografías, fichas, declaraciones juradas, el “currículum vitae” del interesado,etc.Los documentos que se acompañan a la solicitud debe presentarse debidamente ordenados (en el orden en que lo exigen),numerados y engrapados ,o colocados en un fólder para que no se pierdan o confunda.
Si en el curso del tratamiento de la solicitud, se advierte que el solicitante no ha cumplido con todos los requisitos necesarios para la atención de su pedido, la autoridad podrá notificarlo, de oficio, para que subsane tal omisión en un aplazo prudencial.
-PARTES DE UNA SOLICITUD
La solicitud es un documento que tiene una estructura muy peculiar y son:
1.-Sumilla: es el resumen del pedido. Se escribe en la parte superior derecha del papel. La sumilla es importante por en muchas cosas se evita la lectura de todo el contenido de la solicitud.
Ejemplos: SOLICITO: Examen de subsanación
SOLICITO: Certificado de Estudios de 5to año “A”(…)
2.-Destinatario: Es la persona o entidad a quien se dirige la solicitud, debe escribirse después de la sumilla y todo en mayúscula.
Ejemplos: SEÑOR DIRECTOR DEL COLEGIO…
SEÑOR ALCALDE PROVINCIAL DE…
3.-Iniciales de tratamiento y cargo de la autoridad
Ejemplo: Señor Director (SD)
Señor Alcalde ( SA)
4. Presentación del solicitante: datos o referencias personales, tales como
a) Nombres y apellidos completos
b) Ciudadanía
c) Edad
d) DNI (documento nacional de identidad)
e) domicilio.
En esta parte termina con una expresión de cortesía.
Ejemplo
Patricia Gonzales Pacheco, peruana, de 23 años de edad, con DNI N° 26639848, domiciliada en el Jr..Alfonso Ugarte N° 298, Cajamarca, a usted con toda consideración expongo lo siguiente:
5.-El texto, cuerpo o petición: Es el asunto argumentativo que consta de dos partes:
a) La parte considerativa en la que se hace referencia del motivo a los dispositivos legales vigentes por los que se solicita.
b) La petición correspondiente que se afianza con la inclusión de los documentos requeridos para tal efecto.
Ejemplo:
Que deseando continuar mis estudios, solicito se digne autorizar se me otorgue mi certificado de estudios del 5to año “A” cursado y probado en………para el efecto, acompaño el recibo de pago en tesorería y las fotografías correspondientes.
6.-La despedida o conclusión: Llamado también pie. Consta de dos partes:
a) Menciona lo expuesto en la solicitud
Ejemplos:
Por lo expuesto:
Por tanto:
b) Son expresiones de agradecimiento por la atención que se dé al documento y se termina haciendo mención a la justicia.
Ejemplo:
A usted suplico atender a mi solicitud por ser de justicia.
7.-Lugar y fecha.Se escribe al pie de la despedida y en la parte central a la derecha: 
8.-Firma.

martes, 12 de noviembre de 2013

cuentos de terror

 
 

Cuento de Terror 31: Enfermera Nocturna

Era su primera noche en el hospital. El bebé dormía en la cuna junto a ella. Había sido un parto difícil, aunque al final todo salió bien. La trasladaron a la sala de maternidad y allí le enseñaron a dar el pecho. Términos que eran totalmente nuevos para ella, como “meconio” o “calostro”, se le hicieron habituales en cuestión de minutos. Y a eso de las diez de la noche, luego de llorar durante casi todo el día, el bebé se durmió. “Ahora descanse, porque mañana será peor”, le sonrió la enfermera. Apagó la luz y se fue. Luisa quedó pensando en la oscuridad, meciendo de vez en cuando la cuna. Pensaba en el padre ausente, y en cómo diablos haría para arreglárselas sola con el bebé. Porque el padre, apenas un chico que acababa de terminar la secundaria, al igual que ella, no tenía intenciones de volver. “Mañana será otro día”, pensó la joven madre, cerrando los ojos. 
    Se despertó en mitad de la noche, sobresaltada. Había un ruido del otro lado de la puerta. Un ruido como si alguien en el pasillo caminara y jadeara como un perro. Las pisadas iban y venían, iban y venían. Y ese jadeo. ¿Realmente era un jadeo? Era como una respiración agitada y superficial. El niño a su lado se removió inquieto, y la madre lo meció hasta calmarlo. Tomó el teléfono y discó el número de enfermería. 
   -¿Sí?- respondió una voz adormilada del otro lado. 
  -Hola, soy Luisa Machado, de la sala 122- susurró la chica, para no despertar al bebé-. Hay un ruido del otro lado de la puerta… no me deja dormir. 
    -¿Un ruido?- pareció despabilarse la enfermera-. ¿Un ruido como qué? 
   -Parece que alguien camina. Va y viene por el pasillo. Y respira de una forma rara. Como un… jadeo. 
   -Oh, Dios- dijo la enfermera a través del teléfono. Se escuchó un clic y al cabo de unos segundos una nueva voz, esta vez más autoritaria, habló con evidente urgencia:
    - ¿Señora Machado? 
    -Sí, estoy aquí. ¿Qué… 
   -Soy la jefa de enfermería. No salga de la habitación. Por lo que más quiera, no salga. 
   -¿Me quiere decir qué es lo que está pasando?- alzó un poco la voz Luisa, ahora asustada. 
    -¿Tiene a su bebé ahí? 
    -Está aquí conmigo, claro. 
    -Abrácelo. Abrácelo con todas sus fuerzas. 
    -Es una broma, ¿no? 
   -No es una broma. Hay algo peligroso ahí afuera. Pensamos que no volvería, pero nos equivocamos. 
    -¿Algo peligroso?- Luisa se incorporó de la cama y miró hacia la puerta cerrada-. Entonces llame a la policía. Y vengan. Ayúdenme… 
    -No podemos- dijo la enfermera-. Nosotras también corremos peligro. 
   -¿Quién es, por Dios? 
   -Es… 
   La puerta de repente comenzó a sacudirse. Parecía que alguien, con una fuerza sobrehumana, la golpeaba sin cesar. La respiración se había transformado en una especie de pavoroso grito de hiena, que resonó y se hizo eco en las profundidades del corredor. El bebé de inmediato se despertó y comenzó a llorar, sacudiendo los bracitos con violencia. 
    -¡Está golpeando la puerta!- gritó Luisa. 
   -¡No abra!- le dijo la aterrorizada enfermera a través del teléfono- ¡No abra y abrace a su bebé! ¡Abrácelo ANTES DE QUE LO LLEVE! 
   Luisa no dudó un instante. Ni siquiera pensó en las escalofriantes palabras de la enfermera. Se puso el bebé en el pecho y enseguida la puerta se abrió con un golpazo. Una mujer, vestida de enfermera, entró arrastrándose como una serpiente. El uniforme estaba por completo manchado de rojo, la sangre goteaba y manchaba los mosaicos encerados. Tenía el cuerpo doblado y caminaba apoyada en sus brazos, porque no tenía piernas. Miró hacia uno y otro lado y luego comenzó a trepar por la cuna del bebé. Sus ojos eran ciegos y una lengua bífida asomaba entre sus labios. Luisa se paró sobre la cama, con el niño en brazos, y saltó por encima de la cosa. La enfermera de inmediato se dio vuelta y trató de agarrarla en el aire, pero falló por muy poco. Luisa salió corriendo de la habitación. Miró hacia atrás. La aparición iba tras ella, arrastrando el cuerpo por el pasillo. Sus brazos eran esqueléticos y largos y parecían las patas de una araña. Luisa llegó al final del pasillo y, aún abrazando al bebé, abandonó el hospital. Caminó unas cuadras y luego se sentó en una parada de colectivo, meciendo al niño. No sabía dónde ir. La noche era fría y la chica envolvió al bebé con una manta para protegerlo. Al rato, su celular comenzó a llamar. 
   -¿Luisa?- era la voz de la enfermera, que parecía muy preocupada-. ¿Dónde rayos se metió, Luisa? ¿El bebé está bien? 
    -Abandoné el hospital. No me van a obligar a volver con esa cosa dando vueltas por ahí- sollozó la chica- ¿Me quiere decir qué diablos era eso? 
     -No lo sabemos- explicó la enfermera, luego de una pausa-. El hospital es antiguo, y cuando nosotras llegamos, ella ya estaba aquí. Pensábamos que era una leyenda, hasta que un día, hace diez años, la vimos. Cinco niños murieron esa noche, y uno desapareció. 
    -¿Es un fantasma? 
  -Es algo peor. Los fantasmas son sólo visiones. Esto es algo… demoníaco. Escuche, Luisa… 
   -No pienso regresar ahí, si es lo que se propone- dijo la chica, titiritando de frío. En ese momento pasó un autobús, casi vacío, aunque Luisa no hizo esfuerzo alguno en detenerlo. ¿Para qué? El viaje tarde o temprano terminaría. 
    -Escuche, Luisa, porque esto es muy importante- insistió la enfermera-. Debe cuidar de su bebé las veinticuatro horas del día, porque en cuanto se descuide esa cosa regresará y se lo llevará. Cuando elige un bebé, no descansa hasta obtenerlo. Así ha ocurrido siempre. De nada servirá huir, ella la seguirá a donde quiera que vaya. ¿Tiene alguien que cuide del bebé, además de usted? 
   -Yo…- dijo Luisa, recordando al padre lejano, y a sus propios padres muertos hacía tiempo. Sabía que estaba sola en el mundo. Tampoco tenía dinero para pagar una niñera-. Lo cuidaré yo misma. No dormiré nunca. 
  -Eso es imposible, Luisa. Tarde o temprano tendrá que hacerlo. Y entonces… 
   -No dormiré nunca- repitió la mujer, con decisión. 
   -Luisa… que Dios la bendiga, Luisa. A usted y al bebé. Ojalá pudiéramos ayudarla… 
   La chica cortó. Miró a su bebé, dormido bajo la mantita de lana, y acarició su mejilla sonrosada y tibia. 
   -No dormiré nunca, Santi- le prometió al chico, y unas lágrimas calientes triplicaron su visión y le corrieron mejilla abajo- Nunca. Te protegeré. Lo juro por Dios. 
    Dice la leyenda que Luisa jamás volvió a dormir. Día tras día, noche tras noche, la chica heroicamente cuidó de su bebé, hasta que éste se hizo mayor y la enfermera nocturna lo dejó en paz. Recién ahí Luisa, convertida en una anciana decrépita pese a que contaba con treinta y dos años, pudo cerrar los ojos y dormir un poco, abrazada fuertemente al niño, y con una lágrima de cansancio, o quizás de alegría, resbalando por sus arrugadas mejillas.
 
 
 Un cuento es una narración breve de hechos imaginarios, que presenta un grupo reducido de personajes y apela a la economía de recursos narrativos para desarrollar un argumento no demasiado complejo. El terror, por su parte, es el sentimiento más intenso de miedo, donde el individuo ya no puede pensar de forma racional. El terror puede generar sudoración fría, la parálisis de los músculos y hasta la muerte por paro cardíaco.
Un cuento de terror, por lo tanto, es un relato literario que intenta generar sentimientos de miedo en el lector. Para esto presenta historias vinculadas a las temáticas más atemorizantes para los seres humanos, como la muerte, las enfermedades, los crímenes, las catástrofes naturales, los espíritus y las bestias sobrenaturales.



lunes, 14 de octubre de 2013

Comillas

Con el nombre de comillas se designan varios signos ortográficos que tienen diversas funciones. Véase también comillas simples.
En español se utilizan diferentes tipos de comillas: las españolas, las inglesas y las simples.

Índice

Comillas españolas (« »):

Las comillas españolas, también llamadas «latinas» o «angulares», son las que recomienda la RAE, a pesar de la popularidad de las comillas inglesas. Por tanto, en un texto impreso se utilizarán las comillas españolas en primer lugar; en segunda instancia, las comillas inglesas; y en último lugar, las comillas simples (« “ ‘ ’ ” »):
En el libro que leí se decía lo siguiente:
«Juan exclamó: “¡Qué ‘simpático’ eres tú!, ¿no?”».
Respecto al nombre que se le debe dar a este tipo de comillas (« »), no existe una respuesta unánime:
Se ha llegado a decir que el nombre de «comillas angulares» podría no ser del todo apropiado si consideramos que existen fuentes tipográficas donde estas comillas son curvas, algo así como dos pequeños paréntesis [1].
Para evitar este problema, Ramos Martínez (en su libro Corrección de pruebas tipográficas) llama «comillas españolas» a las comillas angulares; y «francesas», a las que son curvas.
Sin embargo, en algunos escritos (por ejemplo, en el Diccionario de edición, tipografía y artes gráficas) a las comillas españolas se las denomina «comillas francesas», puesto que afirman que se emplearon por primera vez en Francia, probablemente como una estilización de las inglesas).
Otra hipótesis es que se trata de una duplicación del signo antilambda (< >).
Una más indica que lo correcto para estas comillas es llamarlas francesas, en honor a quien se cree que las inventó: Guillaume Le Blé, tipógrafo del siglo XVI. A favor de esta versión se encuentra el hecho de que durante algún tiempo dichas comillas fueron llamadas guillemets, precisamente en referencia al nombre de su creador.

Comillas inglesas (“ ”):

Reciben, además, el nombre de «comillas dobles».
Su uso no es universal. Algunos manuales de estilo (particularmente ingleses, como el de Oxford) prefieren las comillas simples (‘ ’), abogando que con ellas se evitan los «huecos amplios» que dejan las comillas dobles bajo ellas, lo cual puede restar fluidez en la lectura. Este problema no se da con las comillas españolas o angulares (« »).

Comillas rectas dobles (" "):

Son una variante de las inglesas, procedentes de la mecanografía. No tienen curva, sino que son completamente rectas.

Comillas simples (‘ ’):

action forward.gif Artículo principal: Comillas simples
Se utilizan, en obras de carácter lingüístico, para enmarcar el significado de un término:
La palabra binocular se compone de los términos latinos bis ('dos veces') y oculus (-i)

('ojo').